Los bancos fisicos son los castillos medievales del siglo XXI

Build bankLa banca ha comenzado un nuevo ciclo de transformación. La era tecnológica ha venido para quedarse y aquellos que no se adapten quedarán fuera del mercado.

Sin adaptarse a la nueva era tecnológica, los bancos de Europa corren el riesgo de convertirse en castillos medievales, construcciones que sólo tendrán como clientes historiadores económicos. Sólo la banca que apueste por la tecnología de forma eficiente y eficaz será la que resista al nuevo modelo bancario que estará vigente en los próximos años, cinco como máximo.

Para ello, la apuesta se centra en todos los objetos tecnológicos que tienen los clientes en sus manos, principalmente los teléfonos inteligentes y accesorios, conocidos como ‘wearables’, pulseras o relojes inteligentes con los que se podrán realizar todo tipo de transacciones económicas, por lo que el dinero en efectivo, aunque permanecerá, dejará de ser indispensable para realizar compras.

Esta transformación es la que ha explicado La Caixa y el World Savings and Retail Banking Institute (WSBI), organización que agrupa a más de 6.000 bancos minoristas de todo el mundo y cuyo vicepresidente es Isidro Fainé, durante dos jornadas en el Caixaforum de Barcelona, que ha congregado a numerosos delegados de estos bancos y ha contado con debates y conferencias centradas en esta temática, desde la transformación de los bancos hasta el uso del ‘big data’, información proporcionada por los usuarios y clientes de la banca a las entidades financieras, que tienen ahora que procesarla y usarla en pro del cliente, para satifacer necesidades y ofrecer servicios a medida.

En la primera conferencia, Antonio Massanell, vicepresidente de CaixaBank, mostraba los puntales donde se tienen que asentar ahora los bancos. En este sentido, señaló que la banca debe abandonar el modelo de las grandes sedes, la que se asienta ahora en rascacielos descomunales, como si fueran “castillos medievales”, aunque no cree que desaparezcan del todo. En este sentido, Massanell afirmó que el “negocio tradicional de la banca se ha terminado”. “Nuestras fuentes antiguas de ingresos han desaparecido”, aseveró.

Para este cambio, apostó por la movilidad, tanto del cliente como del empleado así como de los servicios que ofrece la entidad financiera; por el uso de la tecnología, de cara a competir en el mercado tecnológico y permanentemente conectado; estudiar el comportamiento de los consumidores; la búsqueda de talento joven y fuerte; y el uso del ‘big data’ porque la información proporcionada por los usuarios cambiará la forma de hacer negocios.

Massanell apuntó, además, que en la era digital bancaria se reducirán las comisiones, ya que la información que den los clientes será el precio que perciban las entidades a cambio. De esta forma, en poco tiempo desaparecerían los cobros por realizar transferencias o por sacar dinero en efectivo del cajero. “La información serán nuestras comisiones”, señaló ante un nutrido grupo de delegados de bancos minoristas.

¿Una sociedad sin efectivo en el bolsillo?

Juan Morlà, director de Tarjetas de La Caixa, ha explicado, que el pago con los teléfonos móviles y wearables serán el día a día entre los dos y cinco próximos años. Asimismo, ha señalado que la entidad financiera está llegando a acuerdos con los fabricantes de teléfonos inteligentes para introducir el ‘contactless’, el sistema que permite usar el móvil o cualquier otro dispositivo con Internet como medio de pago de compras cotidianas.

Preguntado si el dinero en efectivo desaparecerá del bolsillo de los consumidores, Morlà cree que aumentarán en los próximos años los pagos a través de los dispositivos y que España se acercará a la media europea, donde las transacciones suponen ya el 28% del total. Asimismo, ha recordado que 25.000 clientes de La Caixa ya usan las pulseras para realizar compras y que los datos muestran que cada vez se utiliza más, no por el hecho de que se consuma más, sino porque el dinero en efectivo entre estos clientes deja de ser el principal medio de pago.

Además, cree que la banca debe acelerar la emigración hacia estos sistemas y el primer paso es facilitar la estructura a los negocios y empresarios mediante datáfonos de última generación, que ya vienen provistos con el pago mediante ‘contactless’.

El director de Tarjetas de La Caixa afirma, por otro lado, que se ha dotado al nuevo sistema una garantía de seguridad, por lo que en casos de uso indebido o robo, la cantidad de dinero se restituye al cliente. Además, ha advertido que la industria delictiva intenta saltarse estos controles de seguridad diariamente, aunque no han podido con los sistemas. Asimismo, ha señalado que es un sistema más seguro que llevar dinero en efectivo en la cartera. Y es que, entre los seguros que ofrece la entidad se encuentra Caixa Protect, que en caso de robo la entidad restituye el dinero al cliente.

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Posted on by BigData in Blog